Detroit pide frenar la entrada de coches chinos en EE. UU.
Los grandes fabricantes estadounidenses reclaman al Congreso un veto a los vehículos chinos por seguridad, competencia y defensa industrial.
Los fabricantes de automóviles de Estados Unidos están presionando al Congreso para prohibir la venta de coches chinos en el país. El foco está sobre todo en los modelos eléctricos, considerados una amenaza para la seguridad nacional y la competitividad de la industria local.
La medida se enmarca en la guerra comercial entre Washington y Pekín, con el automóvil en el centro de la disputa tecnológica. Para el mercado estadounidense, un veto cambiaría normas y precios; para Europa, es otra señal de tensión en torno a la movilidad eléctrica.