El Polestar 3 convence al volante, pero le falta algo clave
Un SUV eléctrico refinado, cómodo y ágil, aunque una ausencia importante complica la experiencia.
El Polestar 3 destaca por su equilibrio, confort y comportamiento en marcha. Al conducirlo, transmite seguridad y una sensación premium muy convincente para un SUV eléctrico de este nivel.
Sin embargo, su uso diario se ve penalizado por la ausencia de una función que muchos ya consideran básica. Esa carencia termina empañando un conjunto muy sólido, sobre todo para quienes buscan practicidad además de buenas prestaciones.