Las automotrices piden a Trump frenar la entrada de coches chinos
Detroit y otros fabricantes temen una llegada masiva de modelos chinos más baratos antes de la cumbre con Xi.
Los principales fabricantes de Estados Unidos están presionando a la Casa Blanca para blindar el mercado local ante una posible llegada de coches chinos. Su temor es que una postura más flexible abra la puerta a vehículos más baratos y fuertemente apoyados por Pekín.
La petición llega en vísperas de la reunión entre Donald Trump y Xi Jinping. Para la industria estadounidense, el objetivo es evitar que la tensión comercial se traduzca en más presión sobre precios, márgenes y empleo.