Los coches chinos podrían hacerse con el 11% del mercado de EE. UU.
Un experto advierte que, con menos barreras, las marcas chinas podrían ganar una cuota enorme en el mercado automovilístico estadounidense.
Si las normas fueran más permisivas, los fabricantes chinos podrían llegar a controlar hasta el 11% del mercado del automóvil en Estados Unidos. Es la estimación citada por un experto en la prensa estadounidense, que ve a las marcas de Pekín como una amenaza real para los fabricantes tradicionales.
Para Europa, la señal es clara: la presión china no afecta solo a EE. UU. Con precios agresivos, fuerza en el coche eléctrico e inversiones industriales, la competencia puede endurecerse aún más en los mercados occidentales.