Los fabricantes europeos buscan alivio en plena crisis del sector
La demanda floja, los costes altos y la competencia china aprietan a las marcas. El gasto militar podría abrir nuevas oportunidades industriales.
La industria del automóvil en Europa vive un momento complicado: caen las ventas, se estrechan los márgenes y la transición al coche eléctrico está costando más de lo previsto. También preocupa la llegada de modelos chinos muy competitivos y la desaceleración de algunos mercados clave.
En este contexto, el aumento del gasto en defensa podría dar trabajo a proveedores y fábricas que pasan apuros. Pero para las marcas no es una solución rápida: harán falta contratos nuevos, plazos largos y una reconversión industrial nada sencilla.