Un crossover familiar recibe un V8 legendario: ¿acierto?
Ford monta su motor Coyote V8 5.0 en el SUV, con más prestaciones pero también más consumo y un precio elevado.
El Ford Explorer llega con una nueva propuesta para quienes quieren un gran SUV familiar con mucho carácter. La gran novedad es el motor Coyote V8 de 5,0 litros, un propulsor emblemático de la marca que convierte a este crossover sensato en algo mucho más emocionante.
En marcha, el aumento de prestaciones es evidente, pero el compromiso también: más peso, consumos altos y un precio de compra elevado. Para el uso diario, la versión menos radical sigue pareciendo la opción más lógica.